Entre trajes de época, actuaciones y tecnología de última generación, la primera y segunda cuadra de la calle Congreso invita a retroceder 210 años. Durante la experiencia interactiva “Paseo Congresales: Ecos de 1816” se escuchan las voces del pueblo tucumano independentista para sumergirse, entre testimonios, en una forma distinta de vivir la historia, en una propuesta gratuita de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán que tendrá su última presentación hoy, desde las 19.30.
Turistas y tucumanos destacan el valor educativo de la propuesta, el uso de Inteligencia Artificial se categoriza como “alucinante”. Pero no sólo sirve a lo cultural: los feriantes de la zona notan un repunte en el movimiento tras un verano y una Semana Santa estancada económicamente.
La peatonal se vio transformada esta Semana de la Independencia con una propuesta a cielo abierto. Entre tótems interactivos y trivias para responder, las pantallas instaladas en la calle presentan a quienes fueron los protagonistas del Congreso independentista en primera voz, a través del uso de IA generativa. El guión fue curado en lo histórico por Felipe Pigna para asegurar el rigor en la documentación de los hechos. Junto a lo tecnológico, está lo vivo: un elenco de 25 actores caracterizados con vestuario de época recrean el clima de aquellos días previos a la Independencia del país.
Para no perdérsela
Amparo Olives (23 años) llegó desde Alcorta, un pueblo al sur de Santa Fe, acompañada de su familia y una amiga que las visita desde Australia. Si bien la familia ya pisó anteriormente suelo tucumano para los festejos patrios, es la primera vez que se llevaron la experiencia completa: el domingo pasado se encontraron con los tótems y la cartelería todavía cubiertos, por lo que volvieron especialmente para no perder esta posibilidad.
Aunque ya conocía lo ocurrido en 1816, Amparo se llevó datos que no tenía, entre ellos la difusión del acta independentista en diferentes lenguas originarias para su óptima difusión en el territorio (español, quechua y aymara). Sobre el formato tecnológico declaró: “me parece dinámico, entretenido y creo que a la gente le llama la atención”.
Así también reconoció la importancia de Tucumán en el país. “El norte de la Argentina es interesante y rico en hechos que por ahí desconocemos. Es fundamental venir y conocerlo en persona”, manifestó.
Juan Santos (42 años, empleado municipal de Alderetes) y su esposa Guillermina (38, administrativa en un CAPS) viajaron desde su ciudad luego de enterarse, a través de las redes sociales de la Intendencia, de la inauguración de esta experiencia interactiva. El matrimonio ya conocía el pasado, pero reconocieron que el paseo fue brindándoles nueva información. Para ellos, el valor de la iniciativa no es solo turístico. “Por ahí existe gente más grande que no tiene acceso a redes sociales o internet”, explicaron, y elogiaron la inversión en un formato que acerca esa información a todo visitante.
Presencia del pueblo
“No aparecen sólo los congresales, sino que está el pueblo”, afirmó Nicolás Aráoz, quien dirige la parte actoral de la propuesta. Cuando lo convocaron desde el municipio, los tótems con personajes históricos ya estaban definidos.
Su aporte fue otro y complementario: “surge la idea, sobre todo, de la gente de ese momento, porque la puesta apunta a que se escuchen sus voces”.
Así nació el corazón conceptual teatral: los personajes que recorren la calle Congreso no son los congresales, sino el pueblo común. “Sumamos esos otros espacios sociales que había entonces”, describió, y agregó que “cada uno, desde su lugar, va contando un poco la historia” para que el espectador se meta en el clima de los días previos a la declaración del 9 de julio de 1816.
El proceso de armado no fue improvisado. “Hemos hecho un trabajo de investigación sobre la época”, contó el director, quien tuvo que “armar y diseñar un despliegue en la calle” desde cero. El elenco atravesó entre dos y tres semanas de ensayos intensos, grupales e individuales, con actores que en muchos casos no se conocían entre sí: “se han ido encontrando en el juego teatral, y día a día van construyendo más tramas o hilos de una historia que vamos construyendo”.
En primera instancia, los personajes no interactuaban con el público; sin embargo el juego mismo de un teatro abierto fue guiando al elenco hacia el espectador. Esa interacción no está guionada: “vamos descubriendo cosas que tienen que ver con la singularidad del trabajo en la calle”.
El vínculo de Aráoz con la temática viene de antes: ya había dirigido una puesta similar para el Bicentenario de 2016, también convocado por la Municipalidad de la capital. “Tengo fanatismo con José de San Martín”, reconoció, y añadió una reflexión que atraviesa todo su trabajo: “algunos de los problemas que preocupaban hace dos siglos siguen vigentes en la sociedad actual”.
Feriantes
A metros de los tótems, Roque Márquez atiende su puesto callejero de remeras, llaveros, mates grabados a mano y artesanías. Es uno de los fundadores de una de las primeras ferias estables de la provincia, y asegura que la temporada viene “con buenos síntomas, es una esperanza”, en un contexto de economía baja.
Márquez notó una diferencia concreta en la cantidad de paseantes desde que empezó la Experiencia Congresales, y destacó la ornamentación y la gestión municipal del espacio. Incluso se dio un momento para presenciar la puesta en vivo pese a estar atendiendo su puesto: “alucinante”, definió.
Sobre la incorporación de tecnología e IA al casco histórico, resaltó: “siempre está bueno y debería ser apoyado por todo ciudadano”.
Así, la calle Congreso demuestra que la historia aún puede escribirse, cada mes de julio, con otras voces.